El saldo de las inundaciones repentinas en Texas sobrepasó los 100 fallecidos este lunes, mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de personas arrastradas por el agua en ese estado del sur de Estados Unidos.
Entre los fallecidos se encuentran 27 niñas y guías que se alojaban en un campamento de verano junto al río Guadalupe cuando se produjo la catástrofe durante el fin de semana festivo del 4 de julio, día de la Independencia.
Su desaparición tras la subida repentina del agua había generado una intensa búsqueda.
El lunes por la tarde, el sheriff del condado de Kerr, el más afectado, reveló un nuevo balance de 84 fallecidos, entre ellos 56 adultos y 28 menores.
En total, se registraron al menos 104 muertes relacionadas con las inundaciones en la región central de Texas.
Los meteorólogos han advertido de más inundaciones debido a las lluvias que caen sobre terrenos saturados, lo que complica las labores de rescate con helicópteros, barcos y perros. Se espera que el número de víctimas siga en aumento.
“Todavía hay una amenaza de fuertes lluvias con el potencial de causar inundaciones“, indicó el gobernador de Texas, Greg Abbott, en un comunicado el lunes.
Los campamentos son una tradición muy querida durante las largas vacaciones de verano en Estados Unidos, donde los niños suelen alojarse en bosques, parques y otras zonas rurales.





