Un chusco diría si hoy no es día de la Constitución, a que vienen estas reflexiones. Valen. Estamos frente a un día en que se condensaron todas las luchas del país, y los deseos de un mejor futuro para todos. El 24 de abril.
La revolución del 1965 fue un producto de la violación a la Constitución del 1963. Sin el golpe de Estado a Juan Bosch, no se hubiere producido la lucha Patria. Nunca se olvide que el principal estribillo del pueblo en armas era ¡Retorno a la constitucionalidad, sin elecciones!.
Con las armas en las manos, el pueblo dominicano dio una clara demostración de que no permitiría nunca jamás que se violentara el orden institucional en el país, y que la Constitución se utilizara como papel sanitario. Queda ahora que cada cual sepa cumplir con su rol histórico.
Hoy hay circunstancias distintas a las del interregno de 1961 al 1965. Los cañones están en silencio. No es hora de confrontaciones ni luchas armadas. La República Dominicana quiere paz, tranquilidad, armonía y unidad de todos para alcanzar el progreso y el desarrollo





