El presidente de la Unión Demócrata Cristiana -UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, dijo hoy que la mejor prevención contra le delincuencia, es mejorar las condiciones de vida de los barrios pobres y la zona rural de todo el país.
Añadió que la raíz de la delincuencia tiene que ser combatida con medidas sociales, porque va unida al hambre, a la miseria, a la desesperación que se vive en los barrios.
Puso de ejemplo que la mayor parte de los jóvenes que son acusados de pertenecer a pandillas o al micro-tráfico de drogas son de origen humilde, viven en barriadas marginadas y tienen una casi nula escolaridad.
Las autoridades y la justicia tienen que tener mano dura con la delincuencia y ampliar las acciones de investigación, pero poco se logrará si no se va al corazón del problema, que es terminar la exclusión social.
Destacó que la UDC está trabajando desde hace años para mejorar las condiciones de vida de los barrios marginados, en una lucha titánica, donde obligatoriamente se tiene que integrar al empresario y a todos los sectores del gobierno.
Manifestó que el presidente Luis Abinader está consciente del problema, y siempre en sus encuentros con la prensa destaca que está mejorando los niveles de vida de las barriadas populares.
Con xsu política social el presidente Abinader ha impactado en todos los niveles de la población,, en especial los más jóvenes y necesitados, los que por siempre han sido olvidados, y ahora comienzan a ser atendidas sus peticiones.
Añadió que en el país se tiene que iniciar casi de inmediato un programa masivo de empleos utilitarios, para emplear a jóvenes que se encuentran desempleados, e integrarlos a una vida decente y sin violar las leyes.
Afirmó que casi siempre el primer paso en el sicariato, en el atraco, lo da la desesperación social y el tener las puertas cerradas a conseguir trabajo, a poder estudiar, a tener un techo donde residir, y sobre todo, cuando se considera que están cerrados los caminos al progreso.
Afirmó que antes de que se llegue al intercambio de disparo, a la sentencia a 20 años, hay que ir a llevarle el plato de comida al joven residente en el barrio, hay que sentarlo ante el pizarrón y ponerle un cuaderno en las manos, hay que abrir las puertas para el primer empleo.





